
Cunclusion
Si insistes, y si me prometes que luego me dejarás en paz, te lo contaré todo. A mí, en realidad, ni me va ni me viene. Santhé no está muerto, sino que ha huido. Había sido contratado por el gobierno de Norstria para espiar a los duques. Las cosas se complicaron, y por eso fingió su deceso, pensando que su amada le olvidaría pronto. Los datos más recientes son que se encuentra en Dasboragath para completar un encargo: en cuanto a los Carniceros, fue idea mía. Pensé que si Saskia se vengaba de quienes creía que eran los asesinos quedaría satisfecha. Y puesto que había optado por llevar una vida discreta en las cuevas, nunca habría sabido la verdad. La muerte de un par de leñadores evidentemente inocentes era un precio asumible si a cambio dejaba de husmear por ahí. Ahora tengo que irme, y espero que no volvamos nunca a vernos.